El debut del “Robot Phone” en Barcelona
En un giro audaz hacia la robótica de consumo, Honor presentó el 1 de marzo (en la antesala del cierre de febrero del MWC) su primer teléfono robótico. Este dispositivo cuenta con una cámara de 200 megapíxeles montada sobre un brazo articulado en la parte superior del terminal. La noticia verificada por los medios especializados en Barcelona destaca que este “brazo” no es solo para fotografía; el teléfono puede realizar gestos, asentir o negar con la cabeza en respuesta a comandos de voz del usuario, y seguir sujetos de forma inteligente durante grabaciones de video o videollamadas, moviéndose en sincronía con la música o la acción.

Junto a este dispositivo, Honor mostró su primer robot humanoide desarrollado desde cero, diseñado inicialmente para roles de servicio al cliente. Aunque el robot aún es un prototipo funcional capaz de realizar poses y gestos controlados de forma remota, representa la nueva dirección de Honor como una empresa de hardware impulsada por la IA.

Analizamos este movimiento como una apuesta por humanizar la tecnología móvil; el teléfono deja de ser una tabla estática para convertirse en un compañero interactivo que utiliza la visión computacional para “entender” el entorno físico. Este lanzamiento, sumado a sus nuevas funciones de seguimiento de ojos mediante IA en su serie Magic, posiciona a Honor como uno de los fabricantes más innovadores del MWC 2026, desafiando la hegemonía de las marcas tradicionales con conceptos que parecen sacados de un futuro cercano.


